"Si mi don es la palabra... el mundo tiene escrito su destino..." Bruma Antártica.
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sábado, 9 de marzo de 2019

8M - MUJERES MAYÚSCULAS


El día de la mujer asustada, ninguneada, ignorada, dependiente, malherida. El día de la mujer que no pudo salir a la calle a gritar y pedir libertad. El día de la mujer sumisa por miedo, frustrada y sacrificada por los seres que ama. El día de la mujer a la que nadie oye ni respeta, la mutilada por su propia ideología, la que se rompe la cabeza para aguantar un día más, aunque por dentro prefiera morir, de la que sonríe por fuera y llora por dentro y de la que cree que todo le va bien y no debe quejarse. El día de la mujer que no se defiende porque piensa que ella es un error y se merece cada golpe y cada cicatriz, la que enseña a su hija las tradiciones patriarcales porque en su ignorancia su madre así la educó y de la que prefiere decir "ya lo hago yo" porque es más fácil así que esperar a que los demás hagan su parte. El día de las que callan pensando que, en comparación con otras, ellas han tenido suerte y no se implican para que no se desahoguen sus hombres en ellas. El día de la mujer que parece no ver lo que está sucediendo y no se suma a la lucha... Hermanas, ellas son las que más nos necesitan.
El día de las mujeres que llevamos el amor tatuado en el alma, las que ya hemos aprendido a iluminar al mundo, las que cada día rompemos las barreras y de las no nos fiamos de nadie, las que llevamos el escudo a cuestas y la espada afilada. Y también de las lloronas, que necesitamos estar unidas para no derramar más lágrimas, y de las que bebemos del arte para soltar toda esa mierda que nos toca tragar. El día de la mujer que ha sido cuidada, alentada, respetada, valiente, pero también de la cobarde, de la recatada, de la puta y de la que no sabe a dónde va su vida. De la que aborta por no traer más hijas a sufrir a este mundo y de la que pare hijos como churros porque le da vergüenza decir que no puede más. El día de las mujeres, que nos han enseñado a aguantar lo inaguantable y el de las que debemos aprender que siempre, siempre, siempre... Podemos darle la vuelta a todo con un simple basta.
Nenas, chochetes, corazones, guapetonas, graciosas, con un par de ovarios, zagalicas... No lo sabeis?? El poder ya es nuestro!!!

jueves, 4 de agosto de 2016

¡QUÉ RARA SOY! ME MEREZCO UN MUNDO APARTE

La vida paralizada y la pillería en danza. Cabezas que ruedan, huecas de sentido, y se deslizan hasta el mar como el hielo derretido. Y no está la mía entre ellas, yo ya caí y me sigo levantando. No perdí la cabeza en deslumbramientos falsos. Me quedé siempre tan cerca de la verdad... que nadie me puede encontrar... Nadie me encuentra... a mí....
A mí, que soy dos, que soy un par de tontos, un par de ojos, un par de manos... Un par para caminar, para entender, para volar...
La vida quemada, deshabitada, mientras que los astros se baten en duelos de venganza necia y absurda, mientras las flores se marchitan y caen al fondo de una salina...
Mi sangre brota, ya no son lágrimas, no es ni pena ni gloria... Brota mi ser, mi raíz, mi inercia... tengo tendencia a ser yo y perderme en esa sonrisa...
La vida malgastada en tatuajes de falsas heridas, en gritos despedidos sin medida y sin motivo, para luego acurrucarse en un agujero, alejándose de la lluvia que es la vida... La vida...
Derretida al calor glaciar y me preguntan si soy o si vendo... Yo no vendo... yo ni soy... lo que soy no es más allá de mí... de mí... que soy dos... una vez por mí... una vez por ti...

domingo, 26 de junio de 2016

Cadáver Exquisito: ALFILERES


Deja que te saque esos alfileres
Deja que los cambie por amapolas
Deja que el barro sea el de siempre
Déjate volar más allá de las rocas…

Hoy el sol no sale
se ha cogido baja
otra negligencia
como siempre
y lo paga la luna,
y el mar,
que por ella sufre.

Se apaga la marea
como una mala costumbre,
se incendia el sol de rabia
incendios que no son lumbre.

Toca volver al tajo,
a lo más alto.
y quemarse de nuevo,
para que arda
todo lo malo
como rastrojo en verano.

A ver si así la luna
no se muere de frío,
a ver si así la marea
vuelve a coger su ritmo.

Deja de clavarte esos alfileres,
deja que te bese toda la boca,
deja que la arena sea la de siempre,
déjate volar más allá de las rocas…

Tus alas rotas
se pueden remendar,
tus ojos tristes
se pueden alegrar.

Lo que no tiene remedio
se va quedando atrás.
Sigue pasando el tiempo
y, a veces,
no pasa nada más…

Todos siguen fingiendo
que todo mejorará,
que no hay mal
que por bien no venga,
pero ya se han colado
las penas en mis letras.

Deja de afilar esos alfileres,
deja que siga estando loca,
deja que el suelo esté donde siempre,
déjate volar más allá de las horas…












Poema encadenado (Cadáver Exquisito)


Si quieres participar en un poema encadenado con Bruma, envía tus versos a brumartica@gmail.com

domingo, 13 de marzo de 2016

TRISTE VERBO

Otra vez me invade esa asquerosa tristeza. Ese dolor que, entre todos los dolores,  nadie puede comprender. Ni siquiera puedo expresarlo, nunca he tenido que hacerlo, nunca he aprendido. A nadie le ha importado cuando me ha dolido y en nadie he visto ese dolor. Es como ese deseo con el que aprendes, con el que devoras la vida, ese que devora mi espalda, mi alma y mis manías. 

Mis letras son presas, tristes presas retorcidas de dolor. Creen que los poemas son amor, pero son gritos, son desesperación, son frustración, son gemidos, son dolor, pero ¿amor? No, amor no son. Inspiro y no es confianza lo que respiro. Exhalo y no es aire lo que sale de mí. Tristeza, dura y vaga tristeza. Ese dolor que nadie ve ni quiere cerca. Vive en mí, huyes de ella. Huyes de mí. Como el tiempo, como el calor, como el sueño... 

Soy tanta carne, tanta sangre roja…

Gasolina prendida con roces a una cerilla. Cerilla atada a un cubo de agua fría. Humo, humo, humo… Se disipa en la atmósfera la certeza de que todo es verdad sólo porque las palabras lo dicen. El llanto delata la mugre que atormenta la consciencia. La brasa… nunca lo fue, ni ascua siquiera. Sólo un papel cargado de letras humeantes, demasiado sinceras para poderlas leer.

¡Triste verbo absurdo! ¿Qué te llevó a creer? Las noches son embusteras, los huecos son cadenas, el barro no es tan mal lugar. ¡Ay, triste verbo! Crédulo y mojado, nunca aprenderás. Verás las llaves caer al fondo del mar. Oirás el eco de los graznidos de la paloma de la paz. Sentirás todo lo que es posible sentir, incluso más de lo que imaginas. Pero no despertarás llamas en el agua. No serás el final.

Tristeza, ciega y muda tristeza. Me quitas la vida. Con las prisas, la noche se termina y el día también se va. Me matas, cada vez que comprendo que vivo en ti, lejos de todo, hasta de mí. Tienes que entender que yo tampoco te quiero. Porque ese dolor por el que vienes ya me ha roto en mil pedazos… 


sábado, 20 de junio de 2015

VARAS DE MEDIR

Cuántas varas de medir... ¿cuál es tu rasero? 
¿Con qué excusas delimitas tus sueños? 
¿Por qué a la envidia avariciosa de ese rebuscado amor, 
a veces, se le llama celos, y a veces, posesión? 
Y a veces, tanta presión, para que nadie haga nada, 
sólo dedicarse a llevar la vida ajena mejor que la propia... 

Cuántas flores pisadas... ¿cuáles son tus huellas? 
¿Dónde quedaron las marcas impresas 
para que el destino las descubriera? 
A veces, se ve tanto vacío en los ojos de la gente, 
que el silencio parece la mejor forma de comunicación. 

Las personas no hablan, gritan, 
y ya nunca sonríen, ni tampoco lloran, 
por sí se secaran sus ganas de aguantar un día más. 

¿Cuál es tu postura? ¿Cuál, tu etiqueta? 
Dime que tú respiras donde sólo hablan los dedos 
y que no necesitas medir si el tiempo es de terciopelo... 

La pena ha encharcado el barro, 
que se ha formado alrededor de esa estrecha espesura, 
por la que caminan los que se ahogan en su propia rutina. 
Yo veo cómo todo pasa, 
mientras caigo por el barranco de la inercia que ese desaliento infunda. 
Me despeño entre su zurda cordura 
y mi oscura forma de enfrentarme a la bruma que emana esta marabunta... 
Necesito escuchar tus dedos para no caer en esa madeja de telaraña. 

¿Para qué forzar? ¿Por qué no mejor fluir como cuando se improvisa una canción? 
Con lo a gusto que se está aquí dentro, entre tu pecho y el límite del sol...

martes, 16 de junio de 2015

VERSOS DE MARCA BLANCA


Una palma blanca se lleva la alegría y deja la muerte entre sus dientes. Blanca como una paloma, vuela libre por su boca, y por si se equivoca, recita una letanía peregrina, un son que camina, entre su guarida y la sal de las heridas. Los blancos inmortales dan golpes al aire, atraviesan la fina línea blanca que forma un gran círculo periódico, límbico y silencioso, mientras, poco a poco, la sangre derramada germina y se convierte en un rosal, dependiente de una cánula de hambre y vitamina. Blanca bala, como la suerte y la ironía, en guardia cruza al frente y se detiene esperando el milagro de la vida, estrechando la mano al verdugo que le derriba. El blanco corazón se desangra ferviente y expectante. Sin empujar, sin balbucear, sin complacer a la soberbia ni al orgullo, sin renunciar al murmullo de lo siente más importante. Blanca bolsa de maquillaje, que cubre la amargura y el desastre, que tapa las grietas de un hogar con jardín sin flores, sin puertas, ni paredes, ni estantes. Blancas ganas de comerse la vida, de beberse con pajilla los icebergs a la deriva, y tragarse uno a uno todos los puñales que visitan sus costillas. Inhalando las gotas de lluvia que se pierden entre sus dedos. Matando con arma blanca las agujas de su tiempo. Creyendo que ya muertos, no habrá despedida, ni entierro que dé paso a mejor vida. Caballo blanco que monta tanto como es montado, que cabalgando se lleva las plumas de las blancas aves en paro, que no pueden volar, sino saltar desde lo más alto y planear. Blanco cuchillo atravesando los senderos que marcan sus venas, dejando al caballo enclaustrado en su silla de montar, para que galope en su granero cuando no pueda relinchar. Blancas voces calladas que en silencio gritan su dulce crueldad. Le quitan más de lo que da, le mienten y le dicen que no hay más mundo por el que trotar. Ligeras ropas blancas para un fúnebre cortejo. Tú me amas y yo me dejo. Tú me ganas y yo me pierdo. Tú me dices y yo, consciente, sólo sé creer. Blanco viento de flores blancas que huele a café. Para que el mundo del poder compre otro turno en la blanca costumbre de componer, corromper y recomponer.



lunes, 19 de enero de 2015

AHORA

Es en estos días, 
en que fallan la luz y la sombra, 
en que duerme la pena en un baúl sin gloria, 
cuando pienso en lo frágil de mi memoria, 
cuando nada me falta y nada me sobra. 

Es ahora, 
que las espinas ya son rosas, 
cuando me siento en la esquina de tus olas, 
y siento que mi fuerza se aviva con cada nota, 
que la melancolía es parte de la historia. 

Es así, y aquí, 
cuando toda la explosión es una gota, 
cuando toda claridad es poca, 
y el agua, espesa de tanto lodo, 
busca su curso hacia el mar. 

Es este momento abrupto, 
cuando amar es un insulto 
sin una cuenta nominal, 
cuando se desbordan las horas en silencios tras un cristal, 
pero yo tengo el gusto de volar. 

Es ahora un grito perdido de rabia, 
entre los sonidos de la gran ciudad, 
enmudecido por dibujos de la temida realidad, 
que transcurre con su tiempo estipulado, 
a un interés alto, que nunca se deja de pagar. 

Es mala hora 
para corazones volcados al viento. 
Es tiempo de guardar en frascos los deseos, 
de mirar atrás para cubrirte la espalda, 
y hacia delante, sin saber bien donde mirar. 

Son estas horas, 
esta época de indomables demonios internos, 
de cruzadas por grandes sufragios, 
y nubes de plata y plomo para cenar, 
cuando veo de reojo donde mis pies van a pisar. 

Es en estos días,
cuando me pongo a pensar,
si a pesar de mis reflejos,
¿no será esta vida un espejismo más?

Pero lo mismo estoy creyendo
que es un mundo frío sin puertas,
pese a que este cuento sin cuentas lleva un río en su verdad,
que la luna no besa ranas
y el atardecer es un buen lugar.

Es ahora, que lloro risas,
que declaro sin juez ni juzgado
que no nací en mi pasado,
que pasé del sudor envenenado al licor a dos tragos,
del proceso al acabado,
de la tapa tapada al destapado despiste sabio,
de la rutina carroñera al armario lleno de retratos.

Es un tiempo necio, una locura recia,
una letra ciega, un calendario roto,
una mala época para escribir de amores libres,
de finales sin fin
y de versos interminables.

Porque ahora todo se sabe,
todo es plausible
y nada delirante,
porque ahora es como nunca
y nunca es la clave.

Ahora es hoy, a patadas,
a grandes manadas,
a putas de buen aroma columpiadas,
a calles repletas de nadie
y casas llenas de aire.

Los besos que tengo
me los guardo donde no me los puedan robar,
donde no hay a quien le importe mi nombre,
ni mi forma de andar,
donde sólo una luz penetra,
como si fuese ese su único sentido para brillar.

Lo difícil no es actuar,
lo que cuesta es dar la verdad,
sin sentirse diseccionado,
sin la vulnerabilidad y el prejuicio,
sin sentirse mojado.

Y creo que es sencillo, 
ser o estar es sencillo. 
Lo complicado es no manchar.