"Si mi don es la palabra... el mundo tiene escrito su destino..." Bruma Antártica.

jueves, 15 de febrero de 2024

LA BRUMA SIN REMEDIO

Un horizonte de espuma

Para la bruma más pura

Un collar de burbujas

Y alegría en su cintura


Se acopla en la noche

Ella corre y corre

Soleada de soleás

Ya no se esconde


A los lejos, tanto monte

De cerca, más veneno

Quemada en su cremá

Deja sus ascuas al viento


Tararea una nana

Se guarda la espada

Y en una estrella fugaz

Cuelga el dolor de su alma 


Se viste de seda

Sacude su arena

Y mata su pena

Con cantos de sirena


Horizonte de hielo

Para la bruma más bruja

Que cose sus heridas

Sin hilo ni aguja


Sumerge en cieno

Los viejos sueños

Las malas hierbas

Los consumieron


Enlutece sus curvas

Los recuerdos abruman

Pinta en el callado mar

Su última ruta


Sin sueño y sin consuelo

Desvelada de tanto velero

Se pierde en el tiempo

La bruma sin remedio

sábado, 9 de marzo de 2019

8M - MUJERES MAYÚSCULAS


El día de la mujer asustada, ninguneada, ignorada, dependiente, malherida. El día de la mujer que no pudo salir a la calle a gritar y pedir libertad. El día de la mujer sumisa por miedo, frustrada y sacrificada por los seres que ama. El día de la mujer a la que nadie oye ni respeta, la mutilada por su propia ideología, la que se rompe la cabeza para aguantar un día más, aunque por dentro prefiera morir, de la que sonríe por fuera y llora por dentro y de la que cree que todo le va bien y no debe quejarse. El día de la mujer que no se defiende porque piensa que ella es un error y se merece cada golpe y cada cicatriz, la que enseña a su hija las tradiciones patriarcales porque en su ignorancia su madre así la educó y de la que prefiere decir "ya lo hago yo" porque es más fácil así que esperar a que los demás hagan su parte. El día de las que callan pensando que, en comparación con otras, ellas han tenido suerte y no se implican para que no se desahoguen sus hombres en ellas. El día de la mujer que parece no ver lo que está sucediendo y no se suma a la lucha... Hermanas, ellas son las que más nos necesitan.
El día de las mujeres que llevamos el amor tatuado en el alma, las que ya hemos aprendido a iluminar al mundo, las que cada día rompemos las barreras y de las no nos fiamos de nadie, las que llevamos el escudo a cuestas y la espada afilada. Y también de las lloronas, que necesitamos estar unidas para no derramar más lágrimas, y de las que bebemos del arte para soltar toda esa mierda que nos toca tragar. El día de la mujer que ha sido cuidada, alentada, respetada, valiente, pero también de la cobarde, de la recatada, de la puta y de la que no sabe a dónde va su vida. De la que aborta por no traer más hijas a sufrir a este mundo y de la que pare hijos como churros porque le da vergüenza decir que no puede más. El día de las mujeres, que nos han enseñado a aguantar lo inaguantable y el de las que debemos aprender que siempre, siempre, siempre... Podemos darle la vuelta a todo con un simple basta.
Nenas, chochetes, corazones, guapetonas, graciosas, con un par de ovarios, zagalicas... No lo sabeis?? El poder ya es nuestro!!!

domingo, 28 de octubre de 2018

DEMASIADO PARECIDAS

De una vez por todas, llega al lugar desde el que partió y seguía sin ver quién es, quien siempre fue y no quiso ver.
De una vez, sin darse cuenta de que caminaba en círculos, errando una y otra vez en la misma curva, volviendo al inicio de su marcha, como si estuviera atrapada en una espiral que sólo podía llevarle a volver a aquel lugar.
De una, pero repetida infinitas veces, como si eso fuera todo y nada pudiese hacerle ver que regresaba y que no salía de ahí por más vueltas que daba.
Haciendo círculos con sus dedos en la arena, como si el subconsciente le tratara de avisar, comunicándose a través de sus dedos, que dibujaban como poseídos y de forma autómata.
Miraba a su alrededor y sentía la familiaridad, la calidez y el desasosiego que, en forma de brisa le llegaba, pero seguía creyendo que avanzaba, imaginando su destino más allá, alzando la vista para tocar con su mirada el horizonte.
Veía esconderse el sol, veía las aves volando cerca de las olas que crecían, pero su mente le engañaba una vez más, y le dibujaba un mundo nuevo que jamás nadie había pisado.
Creía y ese era su gran error, pues sólo le servía para fallar y fallarse a sí misma de nuevo, como la primera vez, pero sin la inocencia ni la candidez de otros tiempos, en los que el engaño no podía ser previsto.
Ahora ya nada le debería engañar, pero sigue creyendo, esperando, ahorrando energía para un día que nunca llegará.
Será que la ficción no supera a la fantasía. Y puede que la fantasía juegue a ser realidad.
Puede que no tenga sentido la realidad, que la verdad y la mentira sean demasiado parecidas, que creer sea perderse y perderse, encontrar la salida.

sábado, 30 de diciembre de 2017

ÚLTIMA LUNA

Cuando creen ser,
desaparecen,
y de nuevo, a su lado,
ven la sangre correr.
Son ellos los que sangran.
Tanto mal, fatal...
Hasta las cumbres más altas
se empapan de mar.
Y, como pesada carga,
vuelven de nuevo
hasta su más profunda base,
donde su sangre
sólo es agua...
sólo es aire...

Sólo fragancia.
Viene de lejos,
y con la distancia
trae más harapos,
reflejos de otro tiempo,
olvidados,
como el polvo en los espejos
de un anticuario,
al que se le llena la boca,
con tanta arrogancia,
como esa sangre vertida
en las sombras de una noche
perdida en el horizonte.

Se queman y, en ascuas,
las almas en pena aullan...
Quiéreme más que soy la nube,
que sacude las aguas dulces.
Quiéreme o llenaré de humo
todos los pozos sin fondo
de los que salen los sueños,
que soy el azote de los lagos.
Quiéreme o seré la brizna
que se meta en tu pupila.
Cribaré los prados verdes,
llevándome el último aliento
que se desata en la brisa,
que se desata en la lluvia...

Pero sus gritos y ecos
se deshacen en su fuero.
Sin dejar ni una huella.
Sin que puedan querer
a nadie más.
A nadie más...
Tan sólo a ellos.


viernes, 31 de marzo de 2017

PUEDE QUE MAÑANA

Ya no escribo.
Ya he mirado dentro de mí.
He recorrido,
por todos sus sitios,
el mal llamado sinfín.

Ya no verso.
Está todo destilado.
No hay filtros para el pecho.
Las palabras han escapado.

Ya no proso.
Me quema la lengua.
Demasiado coraje.
El viaje...
corre de mi cuenta.

Escribir...
Ya no escribo.
No brotan los rotos.
Tampoco los afino.
Sólo me bebo los añojos.

Lo pienso, lo acallo, lo sé.
No hay trazos o son mudos,
ahogados en posos de café.
Navego sin fe en ese mar turbio.

Ya no hay letras.
Se desconchó la pintura.
He perdido el pincel
y hasta la calentura.

Ya no escribo.
Puede que mañana.
Ahora estoy hendida,
con las gafas empañadas.

Mañana, con el alba,
sacaré mis plantas al sol.
Ya, si eso, otro día
escribiré una canción...

photo by Giacomo della Sera

domingo, 5 de febrero de 2017

EL BESO DE JUDAS

Antes de traicionarte
Te besó

Te robó a plazos la salud
Y te besó

Como borracho
se bebía tu vida
Su envidia, furtiva de sangre,
Te besa y no en la mejilla
Te besa en el alma que te quita

Judas te besó
Mientras más te pedía
Se reía de tu hambre y de tu suerte
Que él mismo corrompía

Pero te besaba tan tierno
Como ángel de luna
Cegando tu cariño
Hasta crucificar tu lucha

Judas te besó
Y se llevó toda fortuna
Sus monedas de oro
Ruedan ladera arriba
Y tan ciego no ves
Lo que se te viene encima

Besos por conveniencia
Ahora eres dios,
Y ahora, sólo mierda
Pues Judas te besó
Y te besa
Mientras te vende como trapo
Usado, roto y con etiqueta
Para que el imperio dominante
Te sacrifique como un perro,
Un deshecho que molesta

Barrabás era un amigo, después de todo....

viernes, 20 de enero de 2017

El Dios que somos

Todo fue porque fuimos, somos y seremos. Siempre hemos estado, creando. Somos un fractal de nosotros mismos, de nuestro propio ser intangible. Cada una de tus células eres tú, al igual que cada uno de nosotros formamos, junto al resto del universo, nuestro verdadero yo supremo. Entendiendo esto, se llega lógicamente a la conclusión de que el universo somos nosotros mismos, el universo somos yo.
Aquello que llamamos nuestra esencia, es nuestra verdadera existencia, y todo en conjunto forma una conciencia colectiva en la que nos reflejamos y en la que hacemos que todo se refleje. Todo se comporta como queremos que se comporte. Soñamos todas las posibilidades entre las que escoger, y escogemos la que finalmente llevamos a lo que llamamos realidad. Somos creador y creación. Nos creamos así, tal cual somos, sin dejar de ser lo que hemos sido siempre. Somos capaces de construir lo que llamamos futuro desde nuestra mente. Inventamos el tiempo para dar fe de nuestra existencia. Pero no está únicamente por los humanos corporeos en los que nos hemos metido, sino por cada ser, materia o energía que conforma el total. No tenemos la exclusiva, no somos más especiales que el resto del universo. Somos el observador y el observado. Somos el criterio, la norma y la escepción. Somos una posibilidad más, sólo que preferimos que esto que somos se manifieste por encima de lo demás, le damos la importancia más conveniente para la minúscula existencia que nos hemos dado, tan sólo, por el mero hecho de la experiencia. Experimentar la vida, la manipulación de materia, para lo que hemos creado un sentido, una razón. Lo que nos falta recordar es el motivo, pero nuestra variación depende de lo que consigamos significar.

sábado, 7 de enero de 2017

LA BRUMA DE LOS ESPEJOS



¿Tú eres el viaje? Yo soy el viajero

Miles de almas en el paso de las brumas, esperando su juicio, su equilibrio, su balanza…

Demonios, animales, almas puras, personas sin distinción atraviesan de igual modo el lago de la justicia, esperando no ser devorados por sus propios errores, por su propio destino.

Todo está oscuro y es confuso, hasta para mí, que llevo aquí demasiado tiempo. Miro uno a uno a todos los que pasan, caminando por este sendero abrupto, convencidos del vacío, midiendo el peso de su vida, esperando no ser juzgados, pretendiendo encontrar un final para lo que no tiene final. Hace tiempo que no como nada, como si al mirarles me quedara parte de su dolor, de sus miedos, de su esencia. Algo de cada ser se queda en mí, vive en mí. Será eso a lo que llaman eternidad.

Todos esperan al barco. Ese famoso barco del que hablan sin parar. Buscan al barquero junto a la orilla. Pero aquí no hay juez, ni emisarios, ni verdugos ni castigo o penitencia. Todos me imaginan con barba blanca y ni sueñan con quién puedo ser.

Desde el comienzo del viaje se puede ver en el horizonte las brumas púrpuras que lo desvanecen todo. Cuanto más cerca de ellas, más certeza de que todo lo que creían es mentira, hasta la realidad. Pero camines hacia donde camines, sólo hay una dirección a la que llegar. No importa si corres, si huyes o tratas de escapar. Aquí esas cosas no tienen efecto, aquí sólo se refleja la vida. Aquí ya estás muerto.

¿Tu eres el viaje? En la orilla de las aguas oscuras, oigo estas palabras una y otra vez. No sé cuánto tiempo llevo aquí, escuchando esto. Pero en asentir, todos repiten lo mismo: Yo soy el viajero. Y paso a paso, se adentran a donde no hay regreso, ni salida, ni final. Esas aguas que no reflejan nada, que absorben todo, menos la bruma que las oculta, están llenas de memorias, de sueños y pesadillas, de sensaciones y hasta de esencias indescriptibles. Todo fluye aquí, en su perpetua tranquilidad. En una paz profunda e inquebrantable, que nubla los pesares traídos, que esconde las guerras internas de cada uno, y desnuda los anhelos insatisfechos, de cada una de las mil vidas que cada quien lleva a cuestas.

De aquí ni se entra ni se sale. Siempre estamos aquí, incluso cuando creemos que todo lo que existe es lo que vemos. Es un peregrinaje continuo, vida tras vida, que nos trae hacia el lago, y sin dejar de caminar, cruzamos esa agua y su bruma, hacia el sendero elegido.

Somos fuego, el camino y los caminantes, el viaje y el viajero. Somos fuego, sosegado en estas orillas. Fuego que alimenta la bruma, que se mezcla con las negras aguas justas, vaporizando las dimensiones hasta cruzar al otro lado.

El otro lado.

No es un más allá, ni una luz al final de un túnel. No son tus familiares viniendo a recogerte. No hay cielo ni infierno. Todo es uno. Todo es diferente. El otro lado es también este, pues sólo es otro estado más de la consciencia, un estado sin limitaciones, pero a la vez, regido por leyes nunca escritas, desconocidas sin condiciones.

Observo y siento todo lo que sienten, hasta lo que ni saben que sienten. Puedo traspasar con ellos cada frontera y vislumbrar su andadura, sin que el tiempo se entrometa. Veo cada sendero antes de ser descubierto entre las brumas rojizas, el único color que se distingue aquí.

Tengo un papel en todo esto. Soy consciente de tener en mi mano todas las llaves y cerraduras, de soportar el peso de todos los pasos andados. Tras de mí, un séquito de candados oxidados. Ante mí, la ecuación perfecta. Nada se puede cambiar, no hay lugar a opciones, pues aquí son y están todas las opciones.

No respiro. Nadie lo hace. No es necesario hablar ni interactuar. Nadie lo hace. Aquí todos van abriéndose camino sin choques, como si se tratara de una extraña pero coordinada danza, dirigida por un coreógrafo exquisito. Un baile sin más música, que toda la música a la de una.

Se oye todo. Aquí todos los sonidos se dan a la vez, formando un sólo eco. Hasta se puede escuchar la nada, entrelazada con todos los demás tonos. Es ensordecedor. Y aún así, es precioso. Una vibración culminante, embriagante, una sabiduría total, un mecer de almas.

Es tan apacible y sin embargo, triste. Aunque quizás esa tampoco fuese la palabra más correcta para describirlo. Hay una melancolía, sin esperanza, que confiere una sensación de aceptación. Como si la certeza lo invadiese todo haciendo que todas las demás sensaciones se dejasen llevar.

Un fluir de almas y yo, en todas y en ninguna. Una ambigüedad que se contrarresta a sí misma. Aquí la dualidad es uno. Aquí todas las sumas dan uno. Siempre uno. Siempre ha sido y será, aquí, así, el tiempo no interfiere aquí.

Así que no puedo entender lo que ocurre con aquel demonio y los dos polizones de su espalda. Un hueco en su espalda, completamente circular, como si hubiese sido hecho a propósito para albergar esos dos cuerpos, de masa y agua, de materia tridimensional, que se han colado en este plano, como si hubiesen roto todas las normas.

El demonio camina a través de su desierto rojo. Un atardecer eterno en su horizonte, dando más rubor al cielo, y sus nubes juegan con la escasa luz, coloreando esa visión que le acompaña. Su demoniaca naturaleza, afecta a su camino. Su existencia está marcada por el alma que lleva dentro, viva la vida que viva, en cualquier momento. En cualquier forma en la que se hubiera adentrado en el lago, no sería importante, pues igualmente acabaría cruzando su desierto sin luz. Un viento erosionante le rodea; doloroso y flagelante, se incrementa a cada paso. Es tan apabullante. Se quema cuanto más frío se hace. Aquí todas las contradicciones pierden el sentido.

Pero los dos polizones son de otra estructura, sus cuerpos no se pueden mezclar. Se han incrustado en ese demonio, en su espalda, girando y girando hasta crear ese círculo en que están metidos. Ahondando en la carne inmaterial del demonio, sin poder entrelazarse con él, se han quedado atrapados en un infierno imposible aquí, un desequilibrio que nunca debió llegar hasta aquí.

El agua se turbia y burbujea al tacto con el demonio poseído. La bruma se hace espesa y rígida. La oscuridad acrecienta. La desazón aparece.

No es posible. No se puede sentir sino certeza. Aquí todo está resuelto a la vez que se está resolviendo. Aquí no existen cambios. Todo es uno. Es equilibrio. Y se está tambaleando.

El horizonte del demonio ahora es todo el horizonte. El anochecer sin fin está ante todos y el viento mortal se está dispersando.

Esos dos seres, metidos en un infierno que no merecen, sólo por estar donde no deberían, sólo por buscar una salida a través de una pared que no pueden traspasar, lo han cambiado todo. Pues todo se ha reajustado para que siga siendo uno la suma de todo.

Yo lo veo tan claro. No ha pasado y está pasando. No he interferido nunca, no conozco el miedo ni la trascendencia, sólo lo huelo a mi alrededor, sin llegar a hacerlo mío, un alimento que no mata el hambre, pues la saciedad siempre va delante.

No dejo de hacer cuentas y los números no me salen. Algo no cuadra y no acierto a averiguar el porqué de este evento, simplemente soy consciente, lo presiento mientras sucede, antes de que sea, y hasta lo recuerdo.

Todos me dicen: ¿Eres el viaje? Yo soy el viajero. Son las palabras que resuenan antes del chapoteo en el denso lago. Esta vez, contesto: Acaba tu infierno y muere aquí mismo. La incertidumbre debe salir del camino. Yo soy el viaje. Un viaje por viajero. Un sendero por alma. El viaje eterno. Sin prisa ni pausa.

Entro en ellos, los expulso. Y los arrastro de nuevo a la orilla, uno por uno. Libero al demonio del crudo viento. Todo se endereza, todo color desaparece, todo miedo huye.

Frente a los polizones extraídos, con las brumas fluidas tras de mí, observo sus rostros, que aún conservan. Son pequeños, casi minúsculos, pero han tergiversado el total. Miro sus ojos, son mis ojos. Miro sus manos, son mis manos. Yo, mi dualidad frente a mí. Mi camino se ha disuelto bajo mis pies. Cierro los ojos mientras siento la humedad. Me sumerjo en las aguas, que se vuelven cristalinas a través de mí.

Ahora lo sé. Yo filtro su poder. Mi poder y mi destino son uno. Me diluyo. Mi fuego se vaporiza en esta agua. Y vuelo. Soy ahora la bruma de los espejos. Yo soy la certeza que siempre ha alimentado el camino.

No hay fin. Son mil vidas en un alma. Y después…



Todo. Nada. Uno.

martes, 22 de noviembre de 2016

MANTRA VS CULPA

"No dejes que me lleve la muerte
Deja que me derribe sólo la vida
No dejes que me alcance su noche
Deja que siempre sea de día.
Olvida que duele y camina
Recuerda que esto no termina
Asegúrate de ver sólo la luz
Aunque las nubes te lo impidan.

Y así, un pensamiento tras otro
Este es el miedo con el que te castigas
Te niegas tu propia naturaleza
Te privas de sentir tal y como necesitas
Hasta no sentir ni siquiera si existes
Para que no duela más y más
Pero duele, es cierto, duele mucho
Evitarlo, no lo vas a poder evitar

Afronta tu negación y reconócete
Haz las paces contigo, perdónate
Vuelve a quien eres y déjate errar
Déjate volar a través de la realidad
Fluye y visualiza, redescúbrete
Destruye los muros que no te dejan ver
Invéntate una nueva realidad y fíjate
Eres todo lo que siempre quisiste ser"





#MePermitoVivir

#MeAceptoConLoBuenoYLoMalo

#SoyLaMejorVersionDeMi

jueves, 4 de agosto de 2016

¡QUÉ RARA SOY! ME MEREZCO UN MUNDO APARTE

La vida paralizada y la pillería en danza. Cabezas que ruedan, huecas de sentido, y se deslizan hasta el mar como el hielo derretido. Y no está la mía entre ellas, yo ya caí y me sigo levantando. No perdí la cabeza en deslumbramientos falsos. Me quedé siempre tan cerca de la verdad... que nadie me puede encontrar... Nadie me encuentra... a mí....
A mí, que soy dos, que soy un par de tontos, un par de ojos, un par de manos... Un par para caminar, para entender, para volar...
La vida quemada, deshabitada, mientras que los astros se baten en duelos de venganza necia y absurda, mientras las flores se marchitan y caen al fondo de una salina...
Mi sangre brota, ya no son lágrimas, no es ni pena ni gloria... Brota mi ser, mi raíz, mi inercia... tengo tendencia a ser yo y perderme en esa sonrisa...
La vida malgastada en tatuajes de falsas heridas, en gritos despedidos sin medida y sin motivo, para luego acurrucarse en un agujero, alejándose de la lluvia que es la vida... La vida...
Derretida al calor glaciar y me preguntan si soy o si vendo... Yo no vendo... yo ni soy... lo que soy no es más allá de mí... de mí... que soy dos... una vez por mí... una vez por ti...